24 marzo 2009

¿Cual es la diferencia entre un roble y un alcornoque?


El hombre-pájaro, en una de sus visitas nocturnas, me habló de la vía del roble. Abrió su mano y me mostró una bellota. Enorme. Me explicó las similitudes entre el roble y el alcornoque (ese pariente siemprevestido). Es casi lo mismo, me dijo, pero ese casi que los diferencia es importante. Resulta que los casi son siempre importantes.

Me estaba dando una valiosísima lección sobre el no apego. Sobre la posibilidad que se nos ofrece de elegir, de tanto en tanto, volver a nuestra esencia desnuda de todo adorno. De lo que ha de vaciarse para poder ser llenado. De la importancia de soltar de la mano aquello que ya no es preciso, sin aferrarnos a la belleza que nos proporcionó o a la utilidad que tuvo.

Sin duda ese casi no es banal. En absoluto.

12 marzo 2009

oroBoro


el tokonoma
el aleph
el infinito
el transfinito
el triskel
el oroBoro

es uno, es todo

oroBoro

11 marzo 2009

Pandora

Pensar que la caja contiene
la esperanza
es una creencia
Como pensar que contiene un gato muerto
o un gato gordito y ronroneante
Creer que salieron las plagas
es una certeza
y cantar que
¿donde están los besos que te debo?
en una cajita
quen nunca llevo el corazón encima
por si me lo quitan
es sólo una canción
(Extremoduro once again)
y una tristeza y una certeza
y una esperanza
tal vez
todo cambia
si la caja de pronto
tiene conciencia de sí
si de pronto
la caja
se levanta
Y anda.

Y a la mierda la poesía.
¿ crezco porque me duele o me duele porque crezco ?

Momo

Hice cuanto era necesario
para iniciar el viaje
deshice las maletas a la víspera
para que todo estuviera preparado
cancelé los billetes, desescribí la lista
de lo preciso
guardé mis botas bajo la cama
y me apresté a despertar

Con los ojos cerrados de par en par

Y aquí te espero
en la parada de la luna nueva
bajo la panza de un pez

He apagado la noche para verte llegar

mientras aquí abajo cada giro es un resplandor
negativo, antimateria de constelaciones
de agujeros negros
Donde la oscuridad se espesa
con una calidad densa y caliente
de terciopelo.


01 marzo 2009

El tiempo vuela

"Ya pasó el invierno", te dije el primer día que al amanecer un rayo de sol alcanzó tu espalda.

Tú me miraste, ladeando un poco la cabeza, y parpadeaste un par de veces, tal vez sorprendida por ese hilo de luz que oblicuamente recorría el espacio.

“Ya pasó el invierno”, repetí, a modo de despedida. No añadí que a estas alturas el invierno para mí no es una estación de paso, sino el lugar donde habito. No añadí que a mi edad el tiempo vuela, pues no habría sido capaz de hacer lo que hice.

Así que abrí la puerta de la jaula y permití que de un salto (perfecto, preciso, veloz) conquistaras el aire y, en un instante, te tragara la primavera.







He vuelto... sí que tardé