23 abril 2012

Cosas que quitan la pena (IV)

Que tu amado escriba un poema reconociendo, amando y honrando a la diosa que hay en ti. 
Algo así como esto que escribió Antuán, para que yo pudiera dejar mis blancas flores en el profundo río de su amor.

La mujer que camina a mi lado
Es la mujer por la que camino.
De tan profunda, siento vértigo
Cuando me asomo al balcón encumbrado de su abismo.
De tan infinita, siento asombro
Cuando me arrojo al paisaje luminoso de su ser.
De tan acogedora, siento paz
Cuando me entrego al remanso fresco de su sombra
De tan poderosa siento plenitud
Cuando me derrito en el magma ardiente de su volcán.
Grande es esa mujer,
De tan mujer.
A veces ella,
De tanta fuerza que ruge
Se asusta y huye ladera abajo
A ningún sitio
Pues ella es el sitio
Y se mira
En cada risco.
Pendiente,
Ladera.
Y ahí nos encontramos
Para, cara a cara,
Amarnos
Fundirnos
Y volver a ser yo
El paseante
Y ella la Tierra

4 comentarios:

https://www.stefy-siemprehayalgoquecontar.blogspot.com/ dijo...

Hola Delia; soy Stefy, un gustazo volver a leerte. Siempre geniales los dos, gracias por hacerme siempre sorprenderme... Siempre os superais! Maravillosas letras... un honor hacerlas para ti... Un abrazo!

Delia Panpahoy dijo...

Hola preciosa. Me encanta cuando apareces, siempre llena de hermosas palabras y esa energía tan tuya :-). Espero que estéis muy bien y que la pequeñaja esté llenando vuestra vida de luz y de risas. Un abrazo grandísimo.

Emilia Lee dijo...

Que sigan danzando esta galaxia...Paseante y Tierra llena de paseos.....

Delia Panpahoy dijo...

Gracias Emilia Lee, bienvenida a este multiverso :-).