18 mayo 2009

Mario Benedetti

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse. En realidad su amor no era sencillo. Él padecía claustrofóbia, y ella agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.

Mario Benedetti, Despistes y franquezas.

Gracias, maestro, por acompañarnos tanto. Espero que ahora estés donde los ángeles, que si bien no hacen el amor con sus cuerpos (por la mera razón de que carecen de los mismos) lo celebran en cambio con palabras, vale decir con las adecuadas. Tú siempre tuvistes esas palabras, las adecuadas. Tal vez por eso estabas tan dotado para el amor y no te puedo imaginar en otro lugar que entre ángeles que se seducen en el cruce de dos transparencias. Tal vez por eso tomo prestadas las tuyas, tus palabras, tan adecuadas, y se me hacen tan escasas las mías.

Buen viaje.

10 mayo 2009

Máscara III - La de la inocencia

Invocación I - Verde



Te respiro, verde
de la primavera mojada.
Respiro el azahar y siento las naranjas.
Toda la potencia y todo lo posible.
Te abrazo y te recibibo
metiendo las manos
y la cara
y la lengua
en la hierba mojada.
Voy a amar desde lo que crece,
desde la primavera.
Voy a cultivar la esperanza como si fuera
el jardín del paraiso.


07 mayo 2009

¿sonríe?


S o n R í e

Continuidad de los bosques


En el campito. En la naturaleza doméstica del árbol, el huerto, la casita, el pozo. Esa clase de cosas con las que el bosque nos permite creer que somos capaces de poseerlo.

Tú tienes un árbol ante tu puerta y estás realmente convencido de que tienes un árbol. Puedes podarlo, ponerle una cerca alrededor, puedes incluso talarlo.

Pero un árbol no es un árbol, es todos los árboles. TODOS los árboles. Y no se pueden poseer todos los árboles al igual que no puedes encerrar todo el aire en una botella, por grande que sea.

El campito es la creencia y el bosque es lo sagrado. Y ante la visión de lo sagrado uno se queda sencillamente sin aliento, aunque solo lo atisbe un instante.


06 mayo 2009

¿De qué huye Caperucita?


Tal vez sólo hace como que huye
con la oscuridad ceñida a su cuerpo
(como un lobo feroz)
Tantas veces le dijeron:
"Cape, no te metas en la boca del lobo"
que acabó por parecerle interesante.
Eso creo.

El vencejo


Se cayó del aire, me dijo la señora, horrorizada. Y me lo dió. No está hecho para estar en ninguna otra parte, eso es claro. 16,5 cm de largo de pico a cola, contra 40 cm de envergadura de punta a punta de las alas. Ni siquiera tiene dedo trasero para emperchar en una rama, los cuatro miran hacia delante. Si lo pongo en un palito se cae de culo. Si lo pongo en el suelo se enreda con sus alas. 38 gramos de aire hecho belleza y velocidad. Es completamente perfecto. Lleva un día aquí, descansando, bebiendo, comiendo muy poco. Parece estar entero y sano, asi que esta tarde se lo devolveré al viento, a la luz, a su esencia. No puedo nombrarlo, no sé su nombre verdadero. No me atrevería a llamarlo de ningún otro modo.