24 junio 2006

Llanto para un eclipse
Domingo, lunes
que más da
solo una extrañeza solo
saber que algo va
mal
Que todo se desliza que la realidad
se disuelve
como un helado al sol
grotesca
y pegajosa
Me tengo que ir tengo que buscar un
Faro
Faro al anochecer
crisálida cuajada de luz cuando aun
la luz no ha desaparecido cuando aun
el mundo está en su lugar cuando aun
las cosas tienen definición
Todo será mejor si puedo estar
viendo el anochecer,
el despertar dorado de la crisálida de algún faro
sobre el acantilado
sentada
sobre todos los límites
en la encrucijada del mar
y el cielo
y la tierra
y mi alma
Eso son los faros
Encrucijadas
anclas
lugares marcados para aferrarse
Cuando ya
las estrellas se quedaron a vivir
en otros cielos
todas tapando la inexistente negrura del firmamento
de África
y ya ni la luna se asoma
por mi barrio
a no ser
para tapar el sol y conseguir
que las sombras
crezcan a deshoras tras las tapias
y se escondan por los soportales
y se alarguen buscando cobijo
en el asfalto
mimetizadas con las manchas de aceite
de los coches
Eclipse
Faro
y el mundo deshaciéndose
oscilando mientras la realidad desaparece
Cuándo estaremos preparados
para esta disolución
y el vacío
o la totalidad
Y hay un vértigo en espiral de flores muertas
y un torbellino de pipas de girasol por las esquinas
de la certeza
Solo hay que dar media vuelta y conducir hasta el faro
donde hay limites, encrucijadas
en el fin de todos los mundos posibles
definidos en ese fin con la luz
que se concreta y se crece y se hace
la dueña de todo lo que tiene
algún sentido
Treinta grados que saben a cincuenta
en este verano indio, en este veranillo
de membrillo
San Martín, la vendimia
y su puta madre
la tristeza me deja en la boca sabor
a hierba buena
a sal
a tabaco mojado
Desde la evaporación de la ausencia y la nada
solo veo el faro creo que allí
me calmaría
de este dolor de relojes
andando hacia atrás
de este cansancio de horas
desparramadas
Yo no soy yo y la verdad no existe
mas allá de los relojes que no marcan nada
mas allá de las preguntas no hay respuestas
mas allá de las respuestas no hay respuestas
y las estrellas no viven en mi barrio
que es un monstruo enfermo que mira hacia el suelo
mientras los confines se disuelven y todo se convierte
en un espeso torbellino de tijeras
cortando las esquinas de lo posible
Me quiere no me quiere
no te quiere, no te quiere, no te quiere
o te quiere que mas da
no existe un solo momento de verdad entre nosotros
no me escuchas por mí me escuchas por ti
y tú no me importas mas allá de mí
y aunque tu sombra crezca no habrá forma de que me des
la mano
mas allá del faro
mas allá del faro
La luna se ha asomado
tan solo para tapar el sol
como un ojo ciego
Bebamos el vino
volvámonos locos
porque
después de este instante todo va a estallar
en un arcoiris perfecto de desangradas risas
y desaparecerán nuestros infiernos privados
y empezaremos de nuevo
Solo el faro gira y gira
constante
marcando la encrucijada, marcando
todos los límites
marcando
la esquinita por donde terminará de arder
La realidad.
La sal derramada
Hay en la noche una intimidad perversa
un acuerdo de relojes confabulados
ensartando un rosario de horas mezquinas
como uñas postizas reparadas
con esparadrapo y esmalte rubí.
Tiene esa crueldad disfrazada de candor
de internado femenino,
de pecados susurrados
en reclinatorios apolillados de falso terciopelo.
Hay en la noche un perfume de desdicha
de sabanas sobadas, de calores oxidados
Y hay un sudor en la axila
un olor en el dobladillo
un gesto equivoco en la mueca
de la primavera que ya se caduca
en un crepúsculo de fin de fiesta.
Hay en la brisa nocturna un aroma
tropical de flores podridas
de fruta olvidada bajo los mostradores
de infusión de manzanilla para el dolor de tripa.
Y un regusto a carmín barato
y a rimel corrido, desteñido
en arroyos afluentes de lágrimas tristes
de lágrimas prohibidas
de olvidos robados al recuerdo
de nostalgias de calcetines de colegiala
en los ligueros ceñidos a los muslos
excesivos y rotundos como ceros.
Y hablar de mariposas nocturnas es
hablar por hablar de poesía
Es negar
las esquinas, los gatos negros, el pie izquierdo,
las polillas, el desconsuelo, el número 13,
los espejos rotos
Las putas y sal derramada.

19 junio 2006


Marc Chagall - La boda

Escamas de cielo cayeron en mi balcón
tulipanes posados sobre mis manos
dorsales de corredores cubiertos de hojas secas
murmuraron su bendición al pasar el viento.
Y mi nombre se hizo leve como un copo de avena
y se deslizó rumoroso por tu mejilla
acerqué mis labios y sostuve tu alma
y cantaron las ranas y las abejas
"Sed felices, esposos,
hasta que amanezca el día".

13 junio 2006



Aprender la teoría
para sobrevivir
más allá de los espejos
cuando ya mis palabras
han dejado de darme la razón.
Está bien, no era
el camino correcto
para llegar hasta mí.
Ahora ya sólo quiero
dormir con los ojos cerrados
vivir con los ojos abiertos
olvidar la teoría
desaprender lo aprendido
sin desandar ni un solo paso
Para estar,
tan solo estar,
fuera de los espejos
de los cristales, de los reflejos
de los ojos y de las aguas mansas
No al otro lado de mí
Sólo en mí.


Amor
todo tu nombre se borró
y ya hecho ceniza se perdió en el aire
Amor
todo tu nombre
polvo de tiza
de un solo gesto
perdido
Huella blanca
guante
mi mano
Pero no
vuelve el viento
y te reconstruye
sombra de árbol
pulido brillo
cumplido perfil
Amor
desgrano tu nombre
y te nombro
amor
en todos tus nombres.

10 junio 2006

Dentro de dentro



Intento ahora
volver abajo
volver dentro de dentro
y hallarme,
tocarme,
Volcarme en mí.
Tumbarme en la tierra húmeda
(tierra, matriz, huevo, esencia)
y escarbar con las uñas
y con los dedos.
Morder la tierra
(dentro de dentro)
y poner una semilla
palpitante
pulsante
viviente.
Sentarme encima
acurrucada ya dentro
mientras soy árbol en mi propio centro
futuro, potencia
ramita mas pequeña
frágil embrión.
Y luego crecer,
crecer hacia fuera
Hacia el futuro que siempre me ha aguardado
y que también parecía inalcanzable
Y desplegarme entonces
desde el fondo de mí,
allí donde reconozco mi cuerpo
para abrir los brazos
y ser un árbol
grande
hermoso
humano.
Y de pronto
Es primavera hoy.


Victoria


De pronto se abrió la caja
soltando al aire su voz
de silencios
Y mudo se quedó el arbol, llorando
como un jaula sin voces
El mar dejó de jugar
con su collar de caracolas
Y las hojas de reir
con ese rumor de trinos
que tiritan turbios
Pero luego los papeles
nadaron en el aire extraños
en una lluvia sin sentido
Y mi zapato,
aprovechando la confusión,
caminó hasta las sombras
despacito
como un lagarto de niebla.


Si yo pudiera
Si yo supiera
sembraría de sal este jardín
Si yo pudiera
helar mi corazón y coger
la sal
a puñados y a la vez
parar mi llanto que alimenta
las amapolas.
Porque lo que quiebra la diestra
lo va enderezando la siniestra
calladamente.
Si yo pudiera no habría ya
más flores temblorosas
tan frágiles
Sólo un campo de piedras
con su sólida belleza
mineral
Por ti, por mí,
lo haría
fuerte como una piedra
me quiero.
Si yo pudiera deshacer
los pétalos
con mis dedos
con mis propias manos
arrancarlos
a puñados
desgarrarlos
y pintar mis uñas de sangre
morada, roja, amarilla
Para olvidar
la fragilidad
la tristeza
el olor a polvo que traen en las alas
Las mariposas.


Hagamos las palabras y hagamos los sueños
me dijiste mientras las horas
se tumbaban perezosas a tomar el sol
dormido a nuestro lado.
Y hagamos el amor y hagamos la luna
y hagamos el indio y hagamos
muecas ante un espejo prestado
y hagamos todo ahora.
Pero eso fue en otra vida
en un invierno distinto, cuando el aire
aun podía agitar tus cabellos, ondularlos
como locas algas alrededor de tu boca
suave y reidora.


¿Qué era nuestro amor? ¿Qué era?
Salvo enredar nuestros cabellos en las largas,
largas noches de lluvia
Salvo enredar nuestros cuerpos,
cansados y tibios,
en las frías noches de invierno.
Y esperar el ruido, el calor, las voces
que da la luz al amanecer
y encontrarnos, después de toda la noche soñando
(tan lejos yo de ti)
soñando con un tipo extraño
que toma té a cucharadas soperas
bajo un cerezo
Cuyas ramas bajas rozan y agarran
como grandes manos su alto sombrero
Y después sentir las ramas
como si fueran a mí a quien acarician y atrapan
Y era tu pelo
enredado en mi pelo
Y eran tus brazos
abrazándome a ciegas en la noche
que ya acaba mientras grita
La luz contra los cristales.
Palabras para ti
Palabras
palabras para ti
alargadas brillantes cristalinas
palabras para ti
que se extiendan se ramifiquen se conmuevan
que se bifurquen se conecten se retuerzan
que alcancen y acaricien
que comprendan
palabras sinuosas de curvas de serpientes
palabras espirales rodando hacia su centro
palabras luminosas que estallen en la tarde
sedosas vibrantes y magnificas
pequeñas adolescentes temblorosas
palabras que provoquen tus palabras
jugando al escondite con tu sombra
palabras bailarinas con zapatos desgastados
palabras animales alegres naturales
palabras sonrientes
palabras de tus palabras
palabras
mis palabras.

06 junio 2006

.........................Muro de Berlín, Mayo 2006

Y ahora, ven,
Ven, que no tengo nada mas
que reclamarte
Salvo el pan de cada día
Salvo el pecado en el rincón
mas húmedo de la noche
Y la sonrisa,
Tu sonrisa.
A mi lado tu sonrisa

05 junio 2006

DISPARO
Fantasmas alargados
como miserables pañuelos blancos
se escapan por el agujero de mi pecho
como de la negra chistera de un mago
El dolor que me infringiste aun humea
para taparlo entierro mi puño derecho
en el centro de mi corazón
y sujeto con la mano izquierda
la muñeca derecha que apenas sobresale
de los bordes hinchados como labios
de sirenas ahogadas bajo el limo.
Qué me dijiste
Me dijiste princesa
me dijiste mira
me dijiste ahora
Luego
Para siempre
Me dijiste mira y sonríe
que yo
Disparo.
Luna en verano
quieren correr los gatos
por los tejados